domingo 23 de noviembre de 2008

Hoy me quejo... falta de respeto

Este fin de semana he estado en Madrid. Para mayor comodidad, el viaje ha sido en tren, saliendo el sábado a las 8 de la mañana. A esas horas vosotros no se lo que soléis hacer, pero a mí lo que me apetece es echar un sueñecito hasta atocha, que los asientos reclinables del AVE son una gozada.

Pues no, una panda de paletos profundos, mal educados y sordos han decidido joderme el viaje GRITANDO (que no tiene nada que ver con hablar).

A ver, cuando te montas en el tren te piden respeto al resto de viajeros, que bajes el móvil y que para hablar te vayas a la cafetería o a las plataformas del tren. Pues no, estos tontos de las pelotas (7 tíos y una tía) se han pasado una hora y media gritando.

AL principio me propuse no cabrearme, pero a los 15 minutos de gritos (y no digo que hablaran alto, es que gritaban como cerdos en matanza) me levanté y les pedí muy educadamente que bajaran el volumen. Tardaron como 3 minutos en seguir gritando.

Vamos allá: me cago en toda la gente maleducada que confunde libertad con libertinaje, que no entiende o no quiere entender que la libertad de uno acaba donde empieza la de los demás, que las 8 de la mañana de un sábado es buena hora para echarse un sueñecito, que he pagado 81 euros para viajar cómodamente, no deseando que les fundiera un rayo o que se los tragara la taza del váter...

Tanto gilipollas y tan pocas balas...